martes, 9 de julio de 2013


EL COLLAR DE VARIAS VUELTAS.                           
 
  TERCER PERIODO 6°
 
 
LA FAMILIA, ÁMBITO PRIVILEGIADO DE LA EDUCACIÓN PARA LA JUSTICIA

Todos hemos aplaudido al bebé que pronuncia por primera vez la  palabra «mío» ante cada uno de los juguetes, los dulces o la chupeta  que siente como propiedad, repitiéndola cada vez que alguien  pretende tomar una de sus pertenencias. Nos hace muchísima gracia  y nos recuerda que por fin se comunica con el género humano; por fin  ese niño ha entrado en relación. 

Y es que «mío», además de ser una de las primeras palabras que el niño, es una de las sensaciones más claras que percibe. La sensación de que ésta es mi madre, mi cuna, mi biberón, mis cosas, mis pertenencias y mis personas, me da seguridad, me da la
sensación de ser yo, de estar y ser tenido en cuenta. 

Luego, el paso al «nosotros» ya es otra cosa. Y son también los que le rodean en la familia —esos mismos que han aplaudido al niño cuando ha dicho el primer «mío» o se han reído a carcajadas cuando, ante una bandeja de pasteles o ante el escaparate de una juguetería, ha dicho: «¡Me lo pido, me lo pido!; ¡y este también, todos me los pido para mí!»— los que le demuestran y le van enseñando poco a poco que existe, pero que existe-con; que tiene necesidades, pero que también tienen necesidades los de alrededor. Y descubre a su hermano, a sus padres, que también necesitan su espacio, su tiempo, sus cosas. Y la bandeja de pasteles hay que compartirla, y el niño aprende a decir. «Me pido el de chocolate, y este otro se lo dejo a mi padre, a mi madre, a mi hermano...» Y así reconoce sus propias necesidades y, al mismo tiempo, descubre que los otros también tienen las suyas que hay que satisfacer. 

Este paso del yo al nosotros se da en la vida familiar. En algunas familias se aplaude en exceso la gracia del niño del «mío, mío» y no se le ayuda a vivir el «nosotros», esa palabra mágica que le volverá solidario, atento a los demás y generoso. 

* * * 

Tan importante es reconocer al niño su espacio, su parcela, su propiedad, su atención y cuidado necesarios, y el respeto a su persona, sus cosas, su tiempo y sus necesidades, para favorecer su autoestima como el facilitarle el reconocimiento de los otros, esos seres humanos que viven junto a él y que también necesitan su propio tiempo, su propio espacio, y se merecen la atención a su persona y a sus necesidades.

Algunos padres que han tenido poco cubiertas sus necesidades básicas de niños se vuelcan de tal manera en el hijo, le hacen tan consciente del «mío», tan atento a sí mismo y a sus propias necesidades, están tan dispuestos a satisfacer cualquier deseo del niño, que no le dejan descubrir el nosotros y le convierten en un ser egoísta y egocéntrico, blando, pues no conoce la frustración ni el sacrificio de renunciar a algo en favor de alguien. 

Gran parte de la juventud que hoy tenemos son los hijos de padres que en su vida han carecido de tantas cosas y han necesitado tanto que luego se han volcado en comprar a los hijos de todo, darles todas las cosas habidas y por haber, todo el cuidado, todos los estudios y posibilidades, y nunca les han pedido nada, nunca les han sugerido siquiera la posibilidad de dar ellos algo a sus padres y así es como se han convertido en unos jóvenes egocéntricos, incapaces de descubrir
que el otro también necesita algo; que sus padres le han dado todo, pero que ellos apenas tienen nada, ni tiempo siquiera para sí mismos... Y de ahí surge esta generación blanda, que se frustra enseguida, que no soporta un contratiempo, que en cuanto tiene un trabajo se gasta el dinero en cualquier cosa, en lugar de ahorrar algo para su futuro o de compartir algo con alguien. 

Es demasiado frecuente que hijos a los que no les ha faltado de nada y han alcanzado un alto nivel intelectual se avergüencen de sus padres por la poca cultura o el bajo nivel social de éstos, y hasta les hacen de menos en momentos, pues se sienten muy superiores a ellos por el hecho de tener una formación académica y unos recursos a los que sus padres no han tenido acceso. Muchos de estos hijos conocen ya en su juventud medio mundo, mientras que sus padres
aún no han salido de su pueblo natal. Este injusto reparto de privilegios se fomenta en muchas familias como la cosa más natural y está generando una juventud insensibilizada e insolidaria hacia sus mayores. 

La familia es el lugar donde el individuo aprende a vivir en sociedad; donde, a través de ese hermano con el que compartes pastel, habitación, abrigo o sillón, descubrirás al hermano, al compañero de vida que necesitará de ti y tú de él, y al que tendrás que hacer un hueco en la vida para que también viva, y viva bien. 

Cuando en una familia se reparte, con equidad y con humor, ese bombón tan rico; cuando nadie se queda con el pescuezo del pollo porque es lo peor; cuando el último bocado se queda en la fuente porque todos lo desean y todos se lo ofrecen los unos a los otros; cuando cualquiera sirve el agua al que lo necesita, aun antes de pedirla, se está construyendo el «Nosotros» con mayúscula. Y la vida está hecha de esos pequeños detalles que nos hacen vivir atentos los unos a los otros y que nos lanzarán al mundo a vivir de la misma manera. 


* * * 

Si «justicia» es la virtud que nos hace dar a cada uno lo que le corresponde, hoy la sociedad está montada para vivir mal la justicia. La familia da un culto exagerado a los nuevos niños, esos seres tan escasos como cotizados en bolsa y tan molestos en nuestro ritmo de vida. Hoy una pareja, cuando espera al primer hijo, le prepara una habitación de película, habilitada con todos las cosas que un niño puede necesitar o soñar; mejor dicho, con muchos más de los que pueda utilizar en toda su vida. Los padres, los abuelos y los cercanos confundirán la espera ilusionada del nuevo ser con los mil cachivaches que rondan su llegada. Las tiendas especializadas tienen un gran negocio montado con este culto estético y ornamental que se está dando al niño. Y ése es sólo el comienzo de algo que durará toda la vida: que se crea el rey de la casa, el ombligo del mundo, y viva así durante toda su niñez y juventud. De este modo se convertirá en un adulto egoísta, incapaz de descubrir las necesidades de los demás. 

Y es en la familia donde se aprende a vivir la justicia. Cuando se descubre al otro no sólo entre los miembros de la familia, sino también en los de fuera. Cuando se interesan por otros seres humanos, cuando en la mesa se comparten los gozos y las sombras de otras personas más lejanas a la familia, cuando se recibe a los vecinos y amigos, cuando se acoge, se comparte, se interesan por otras vidas. 

El modo de ver la televisión en familia, el modo de comentar los acontecimientos, el dolor de otros hombres, las injusticias sociales, el reparto solidario... irá condicionando la forma de sentir de cada persona desde su infancia. Un niño que siente que nada de lo que les ocurre a los demás en su familia deja a nadie indiferente, será un adulto solidario y participativo. 

* * * 

Hay también otros comportamientos que «contagian» justicia, como son el respetar la propiedad de los demás, el ir a devolver el cambio que le han dado de más al niño en la tienda de la esquina, el cuidar el ascensor que es de todos, el no papeles al suelo para que no tenga que limpiar el portero, el pisar con cuidado sobre el piso recién trapeado... Son pequeños detalles de la vida cotidiana que le van haciendo a uno exquisito para el amor, sensible a la justicia, a las necesidades del otro. 

También hay pequeños comportamientos domésticos que se inoculan en la vida familiar, como son reciclar los papeles, tirar los vidrios al contenedor, aunque resulte mucho más cómodo echarlos a la basura; buscar un punto limpio para abandonar los electrodomésticos o usar ropa de segunda mano que todavía está en buen uso. Si, como telón de fondo familiar, se vive el valor de que hay que ser austeros y reciclar, para no gastar lo que en justicia necesitan otros, los miembros de esa casa serán solidarios casi de manera inconsciente y habitual. Juntos cuidarán el mundo como algo normal y natural. 

Y un niño que ha sido criado en una familia en la que hay sensibilidad hacia la injusticia, en la que se comenta y se acude en familia a manifestaciones y a actos solidarios, será un adulto que luchará por construir una sociedad más justa y más humana, un mundo mejor repartido. Una familia sensible a la diferencia de clases, al racismo, al machismo, enviará al mundo a seres que participarán en el cambio de todos estos temas que nos dificultan y oscurecen la vida. 

Cuando alguien de una familia participa como voluntario en alguna organización determinada, toda la familia se suele enriquecer de la vivencia de esa persona. La justicia es un hábito del corazón que se adquiere en la familia de una manera natural, desde los comportamientos cotidianos hacia los más desfavorecidos. Cuando se abre la puerta con naturalidad a toda persona que viene a pedir y se la acoge, interesándose por su historia y su persona, si después de hablar con él, ayudarle y ofrecerle la información de algún recurso posible, se le despide por la sensación de haberle dado lo que era justo, en vez de mirar por la mirilla con desconfianza y defenderse de alguien que parece nos viene a quitar de lo nuestro, estaremos inculcándonos unos a otros un estilo justo y solidario, una sensibilidad hacia los más desfavorecidos. 

Siempre recordaré a un señor que vino a pedir a nuestra puerta en el momento justo en que nos sentábamos a la mesa. Le invitamos a comer lentejas con nosotros, y él, tras un tira y afloja aceptó con gusto. Nos contó su vida, nos sensibilizó con su problema, nos hizo el precioso regalo de darnos a conocer un doloroso mundo desconocido para nosotros y disfrutar del placer de compartir la comida con alguien que valoró el calor, el sabor y la comodidad, esas cosas a las que nosotros estamos tan acostumbrados.

No faltó quien nos consideró arriesgados, veían el peligro de que nos hubiera dado un susto el buen señor, del que todavía recuerdo su nombre con gran cariño. Pasado un año' volvió por casa para comentarnos que ya había encontrado trabajo. Esta lección de vida no se nos ha olvidado jamás. Fue un regalo de Dios para que practiquemos la justicia como estilo de vida... que no lo hacemos demasiado. 

Cuando los niños ven que sus padres compran «La Farola» al transeúnte que se acerca a vendérsela al carro, y le saludan cálidamente, están aprendiendo a solidarizarse con los necesitados, a practicar la justicia de favorecer el que todos tengamos un trabajo. Cuando en una casa se cuida de la vecina mayor, se tiene detalles con la recién enviudada, se ayuda al anciano que baja la escalera con dificultad, se llama frecuentemente y con ternura a esa persona enferma..., se está inoculando una sensibilidad y un sentido de la justicia que es dar a cada uno lo que necesita, aquello a lo que tiene derecho. 

Es importante también saberse privilegiados, reconocer lo beneficiado que ha salido uno en el reparto de los bienes económicos, afectivos, culturales o de cualquier otro tipo. Muchas veces, personas que tienen demasiado se pasan la vida mirando a los que tienen aún más que ellos, y desde ahí están siempre considerando como injusto el reparto que se vive. Hay que saber vivir
mirando a los de abajo y trabajar para que todos tengamos las necesidades mínimas cubiertas; e incluso entonces nadie puede quedarse tranquilo. 

El tema de los malos tratos a mujeres está de moda últimamente y se va haciendo objeto de mil chistes malévolos y de muy mal gusto que aplauden sutilmente esta injusticia social, desgraciadamente tan frecuente. La forma de comentar este y otros temas parecidos en la
familia será la que marcará la sensibilidad de los individuos de esa casa. Lo mismo ocurre con los temas de terrorismo y de tragedias sociales. 

Nos gusta en mi familia, al bendecir la mesa, incluir en nuestra oración a las personas a las que les han ocurrido acontecimientos desagradables y dolorosos, conocidas o no, cercanas o lejanas, víctimas o verdugos. Siento yo el presentar al Señor noticias que habían pasado desapercibidas para algunos, nos solidariza de alguna manera, nos sensibiliza con las personas, nos ablanda el corazón y nos saca un poco de nosotros mismos y de nuestra vida pequeña, nos universaliza el corazón, ese que se queda tan tranquilo sólo con lo propio. 

TRABAJO INDIVIDUAL

1.    Elabora  una cartelera donde expreses las ideas más importantes de este escrito

2.    Escribe en tu cuaderno un decálogo (10 frases) donde muestres cómo es de importante la familia para formarnos en justicia

3.    Según tu opinión, ¿tú familia te enseña justicia? Si…. ¿por qué? No… ¿por qué? Escribe la respuesta en el cuaderno.

lunes, 20 de mayo de 2013

LA TOMA DE DECISIONES

EL COLLAR DE VARIAS VUELTAS
 
PLANTEAR HIPÓTEISIS CONTUNDENTES EN LA COMUNIDAD DE INDAGACIÓN QUE FACILITEN LA TOMA DE DECISIONES ACERTADAS Y POR ENDE EL CUMPLIMIENTO DE LAS METAS.
 
EL CUENTO DE TARA 
 
Tara era una chica que hacía demasiado tiempo que vivía tranquilamente en su pueblo y había decidido emprender el viaje de su vida. Quería conocer nuevos lugares y gente nueva para aprender todo lo que pudiera. Había preguntado a un montón de gente pero lo que no tenía claro era cual era el mejor camino para conseguirlo. De todos modos, salió de su pueblo con un equipaje ligero pero completo y comenzó a caminar. En seguida se encontró con un primer cruce de caminos. 
Se paró. “Puedo ir por el camino del medio. Es llano y serpentea por un bosque fresco. Se dice que por allá viven unos duendes mágicos. Si tengo la suerte de verlos les podré hacer la pregunta más difícil que existe y seguro que la contestarán. Pero también puedo escoger el camino de la derecha. Va en dirección de las montañas del norte. Allá se dice que viven unos monjes muy sabios de los que podría aprender muchas cosas interesantes. Claro que también podría escoger el camino de la izquierda que va por los llanos verdes del valle. Allá dicen que a veces se instala una tribu de indios nómadas. Seguro que podría visitar muchos lugares desconocidos y aprender de la gente que conozca….”
“¿Y si escojo el camino equivocado? Caminar y caminar para descubrir al final que aquel no era el mejor camino… ¿Cómo podría recuperar entonces el tiempo perdido? Es una decisión muy importante y no me puedo permitir una equivocación… ¿Qué hago?”
La duda la tenía paralizada. Se sentó encima de una roca a pensar y a pensar sobre su dilema pero cuanto más lo hacía, mayor era su confusión.
Mientras estaba sentada con la cabeza apoyada entre sus manos, se acercó alguien y dijo. Pareces preocupada, ¿te puedo ayudar?
Tara se asustó, levantó rápidamente la cabeza y vio a una persona delgada de aspecto anciano. Cuando la miró a los ojos tuvo una extraña sensación, como si fuera alguien que conocía muy bien, lo cual la tranquilizó. Aunque no la conocía de nada, o precisamente por eso, le explicó lo que la ocurría. Mientras hablaba, el anciano la escuchó atentamente, con una actitud reflexiva y en silencio hasta que acabó su relato. Entonces sacó una pipa de su bolsillo, la encendió. Varias bocanadas de humo dibujaron figuras indescifrables en el aire y dijo.
“De un camino que no conoces sólo puedes ver su inicio, pero no sabes su recorrido ni a dónde te llevará. Podría ser que el camino de la izquierda se cruce con el camino del medio un poco más adelante. O quizás el camino del medio no te lleve al llano. O incluso podría ser que en las montañas del norte no encuentres ni a los monjes ni a ninguna persona. Y es muy probable que en transcurso del camino que elijas encuentres otros cruces. Y también podría suceder todo lo contrario….
Pero hay una cosa de la que sí puedes estar segura. El camino que elijas seguro que será el correcto porque el que busca algo con determinación y compromiso seguro que lo encuentra. Y has dicho que lo que buscas son aprendizajes. El camino que recorrerás no será ni más largo ni más corto del necesario para encontrar tu destino. Buena suerte y que el viaje te sea propicio y lleno de aprendizajes.” Y el anciano se fue por donde había venido.
Tara se quedó pensativa un rato. De hecho no está segura si fueron minutos u horas. Después se quedó mirando el cruce que tanto la había angustiado. Finalmente, y después de vacilar unos instantes más, escogió uno de los tres caminos (tendrás que preguntar a Tara cuál de ellos escogió) sabiendo que aquella era la mejor decisión que podía tomar en ese momento y se puso a caminar con decisión, sin mirar hacia atrás, contenta y con ganas de descubrir los aprendizajes que el viaje seguro la iba a proporcionar.

Importancia de la toma de decisiones
¿Cuáles son las implicaciones de las decisiones que tomamos? Las consecuencias directas de nuestras decisiones pueden ser obvias, pero además, es importante recordar:
+ Nuestras decisiones afectan a las personas. Casi toda decisión que tomamos afecta a diferentes personas de una manera u otra. Es importante estar consciente de la influencia que nuestras decisiones tienen y entender cuál será el costo humano.
+ Las decisiones que tomamos demuestran nuestros valores. Nuestros actos testifican más poderosamente que nuestras palabras acerca de lo que creemos. Por ejemplo, si un senador habla a favor de los “valores familiares”, pero tiene antecedentes de relaciones extra-maritales bien documentadas, seremos muy escépticos de los valores en los que declara creer.
 + Nuestras decisiones establecen un ejemplo para aquellos que nos siguen. Como líderes, debemos entender que lo que decimos y hacemos será visto por nuestros seguidores; que nuestras acciones serán copiadas y modificadas por aquellos que nos respetan. Por ejemplo, si se sirve alcohol o no en un evento de recaudación de fondos, se está envía un poderoso mensaje a aquellos a quienes asisten, y éste puede ser copiado por otros que lleven a cabo eventos similares. En un sentido muy realista, “seguir al líder” es un juego que muchas personas continúan jugando a lo largo de sus vidas.  
+ Demuestra el deseo de liderar. Al tomar decisiones, les indicamos a nuestros seguidores que tenemos la voluntad de tomar las riendas, dirigir la acción y hacer las cosas. Hemos demostrado que tenemos la voluntad de arriesgarnos y de aceptar las consecuencias de nuestros actos.
+ No  decidir es una decisión en sí misma.
Una última palabra: Decidir no decidir
 A lo largo de esta sección, hemos discutido la importancia de una buena decisión. Sin embargo, hay veces cuando se deja de lado una decisión o se evita por completo. ¿Por qué pasa esto?
Bueno, cuando nos enfrentamos a una situación difícil, no deberíamos apresurarnos a tomar una decisión y negarnos a aportaciones de otras personas y a la discusión. Esto puede verse más “impulsivo” que decisivo y puede tener consecuencias negativas para el grupo. Por ejemplo, podríamos haber decidido antes de tener toda la información importante o antes de que todos tuvieran la oportunidad de explicar totalmente sus puntos de vista o de abordar los términos de una decisión con la cual no estaban de acuerdo.
 Entonces, a veces, la decisión consciente de “no decidir” puede ser el camino a seguir. Después de una cuidadosa deliberación, quien está involucrado en la toma de decisiones puede decidir que es mejor esperar hasta que haya más información disponible o hasta que los miembros hayan tenido oportunidad de “calmarse” si acaso ha tenido lugar un intenso debate sobre el tema.
ACTIVIDAD
1. De acuerdo al cuento

martes, 23 de abril de 2013


GIMNASIO DOMINGO SAVIO ®
 
“En Unión y Compromiso Formamos al Hombre del Siglo XXI”®
Código: GA-F-002
PLAN DE ACTIVIDADES DE SUPERACIÓN
Versión:  01

 

ESTUDIANTE:                                                                                                  CURSO: __SEXTO_______

 

AREA:   FILOSOFÍA  PARA NIÑOS        PERÍODO:  PRIMERO         FECHA: ____________________


NÚCLEO TEMÁTICO
ACTIVIDADES PROPUESTAS
FUENTE DE CONSULTA
DERECHOS Y DEBERES
 
+ Corrección evaluaciones
+ Elaboración de actividades del Blog
+ Corrección Evaluación Bimestral
 
+ TEXTO DE GRADO 6°
 
+ BLOG FILÓSOFO SAVIO
ACTOS  MENTALES
 
 
+ Corrección evaluaciones
+ Elaboración de actividades del Blog
+ Corrección Evaluación Bimestral
 
+ TEXTO DE GRADO 6°
 
+ BLOG FILÓSOFO SAVIO
TOMA DE DECISIONES ACERTADAS
 
+ Corrección evaluaciones
+ Elaboración de actividades del Blog
+ Corrección Evaluación Bimestral
 
+ TEXTO DE GRADO 6°
 
+ BLOG FILÓSOFO SAVIO
 
 
 

 

 

 

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         FIRMA DEL DOCENTE                FIRMA DEL ESTUDIANTE                     FIRMA PADRE DE FAMILIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 14 de abril de 2013

EL COLLAR DE VARIAS VUELTAS
 SEGUNDO PERIODO
 
"DEFENDER LOS DERECHOS Y LOS DEBERES COMO ELEMENTOS QUE REIVINDICAN AL HOMBRE Y PROMUEVEN LA DEFENSA DE SU DIGNIDAD."
 
 
 
El fundamento del reconocimiento de los Derechos Humanos por parte de los ordenamientos jurídicos se halla en la idea de la dignidad de la persona.
Pero… ¿qué se entiende por dignidad de la persona? ¿Cuáles son las consecuencias de su reconocimiento?
Estamos ante un concepto que supera los límites del ámbito jurídico, para participar también en los ámbitos filosófico y religioso. Fue Kant quien secularizó el concepto de dignidad: la dignidad del hombre, según él, deriva de su absoluta autonomía, de ser el hombre un fin en sí mismo. En todo caso, el que los ordenamientos jurídicos nacionales reconozcan la dignidad, no quiere decir que ésta exista sólo allí donde el derecho la reconoce, y en la medida en que la reconoce. La dignidad forma parte esencial de la persona y, por tanto, es previa al Derecho.
La persona, por el hecho de serlo, está dotada de dignidad en razón de su personalidad, y viceversa, en todo momento de su existencia. Pero, además de esta dimensión estática, cabe contemplar la personalidad en sentido dinámico: desde el comienzo de la vida, y a todos los niveles, la personalidad se va realizando, desarrollando, perfeccionando en el tiempo. El desarrollo de la personalidad no puede tener lugar si no se reconocen y respetan los derechos inviolables inherentes a la persona en razón de su dignidad.
La violación de los derechos inviolables no sólo es un ataque al desarrollo de la personalidad, sino a la personalidad misma y, por tanto, a la dignidad.
Todo esto nos permite formular una serie de características de la dignidad de la persona:
1.- Puesto que la dignidad se debe a la pertenencia al género humano, cada persona es igual en dignidad a cualquier otra, sin discriminación alguna
2.-La persona conservará su dignidad desde el comienzo hasta el fin de su vida, en cualquier circunstancia, y cualquiera que sea su conducta. En el caso de conductas denigrantes, la dignidad de quien así se comporte podrá entenderse menoscabada, denigrada o vulnerada. Pero, al ir íntimamente unida a la condición humana, ni puede desaparecer su núcleo esencial, ni puede dejar de ir acompañada de los derechos inviolables del hombre en cuanto ser humano.
3-· Todo ser humano, en cuanto persona, goza de una personalidad, que, al mismo tiempo, proporciona unas características diferentes de cada uno. Los derechos inviolables inherentes a la dignidad de la persona podrían resumirse en el derecho al reconocimiento y a la realización de la propia personalidad.
4.-El Estado no puede desconocer los derechos inviolables e inherentes a la dignidad humana: será misión del ordenamiento jurídico garantizar su respeto, tanto en las relaciones entre los poderes públicos y las personas, como en las de éstas entre sí.
De ahí que se pueda añadir la necesidad de un entorno de libertad y justicia para que las personas puedan vivir conforme a su dignidad Por lo que se refiere a las consecuencias del reconocimiento constitucional de la dignidad, podemos afirmar que se trata de un precepto cuyo contenido se proyecta sobre todo el catálogo constitucional de derechos y libertades, al ser la dignidad el eje en torno al cual giran los mismos.
Así sucede con el derecho de todos a la vida y a la integridad física y moral, con la consiguiente prohibición de las torturas y la abolición de la pena de muerte.
TRABAJO INDIVIDUAL
Desarrolla este trabajo en tu cuaderno copiando preguntas y luego las respuestas
1. Antes de estudiar esta temática, conocías que tus derechos y deberes tienen que ver con nuestra dignidad
2. ¿Crees que es necesaria la existencia  de los derechos?
3. ¿Crees que es necesaria la existencia  de los deberes?
4. ¿Siempre cumples con tus deberes? Ponte una nota de 1 a 10 ¿Por qué
5. ¿Qué crees que te falta para lograr cumplir tus deberes?
6. ¿Eres exigente con tus derechos, es decir exiges a todos tus derechos?
7. ¿Eres exigente con tus deberes, es decir cumples a todos tus deberes?
8. Elabora una lista de cinco deberes en los que más te debes empeñar.
9. ¿Qué relación tiene este tema con los capítulos que hemos leído en nuestro libro de filosofía?
10. Elabora un cartel que se pueda poner en el salón de clase, en donde expreses un deber que te comprometes a cumplir, por ejemplo:
DEBO RESPETAR LA PALABRA DE MIS COMPAÑEROS
 

 
 
 
 
 

sábado, 9 de marzo de 2013


EL COLLAR DE VARIAS VUELTAS
CAPÍTULO 1
LA FUERZA DE LAS POLEAS

 IDEA PRINCIPAL: LOS ACTOS MENTALES

Los seres humanos realizan una amplia variedad de actividades físicas: tenerse de pie, sentarse, correr, nadar, saltar, arrojar cosas, etc.

Del mismo modo, las personas llevan a cabo actividades mentales, tales como recordar, abstraer, reflexionar, imaginar, considerar, maravillarse, decidir y planear.

Los niños son bastante conscientes de las diferencias entre sus actividades físicas y no confundirán fácilmente el término nadar con flotar, o galopar con trotar. Pero los límites entre las actividades mentales les serán más difíciles de definir.

Con mayor razón, debemos tratar de lograr que los estudiantes presten atención a las diferencias entre las actividades mentales, a pesar de que estas no siempre son fáciles de definir. La comparación de actividades físicas con actividades mentales, puede resultar bastante instructiva.

Supongamos que lees un artículo donde se afirma que una persona es "muy activa". Con seguridad necesitamos una definición más específica, así que tenderemos que hacer una lista de las cosas que una persona "muy activa" haría.

De la misma manera podemos escuchar que una persona se define como una "persona que piensa". Tendremos que hacer una enumeración de las cosas que las personas que piensan realizan, es decir, hacer una lista de sus actividades mentales.

EJERCICIOS MENTALES, GIMNASIA PARA NUESTRO MÚSCULO GRIS

El cerebro es también una herramienta prodigiosa flexible que necesita ejercicio para que no se atrofie o caer en problemas aún más serios, estos sólo son unos pocos consejos.

Al leer esto, casi seguramente pienses: Yo leo, trabajo, hago ejercicio y mil cosas más durante el día, así que mi mente debe estar muy estimulada. Pero la verdad es que la vida de la mayoría de nosotros se lleva a cabo dentro de una serie de rutinas. Piensa en tu día o semana promedio. ¿Qué tan diferente es tu rutina de la mañana, tu ruta hacia el trabajo, la hora en la que comes o que regresas a la casa? ¿El tiempo que pasas en el auto? ¿El tiempo y los programas que ves en televisión? las actividades rutinarias son inconscientes, hacen que el cerebro funcione en piloto automático; requieren un mínimo de energía y las experiencias pasan por las mismas carreteras neuronales ya formadas tiempo atrás.

Algunos ejemplos de ejercicios que son aconsejables para nuestro músculo gris:

1. Bañarse con los ojos cerrados: Sólo con el tacto, localiza las llaves de agua, ajusta la temperatura del agua, busca el jabón, o el shampoo, etc. Verás cómo tus manos notarán texturas que nunca antes habías percibido.

Escribe en tu cuaderno la experiencia que viviste después de realizar esta actividad así:

-          Descubrí que…

-          Las actividades mentales que utilicé fueron las siguientes …..

-          Utilicé esta actividad mental porque…

2. Usar la mano no dominante: Come, escribe, abre la pasta dentífrica, lávate los dientes, abre el cajón con la mano que más trabajo te cueste usar. Péinate, báñate píntate, lava los dientes con tu mano no dominante.

Escribe en tu cuaderno la experiencia que viviste después de realizar esta actividad así:

-          Descubrí que…

-          Las actividades mentales que utilicé fueron las siguientes …..

-          Utilicé esta actividad mental porque…

3. Lee en voz alta: Se activan distintos circuitos que los que usas para leer en silencio.

Escribe en tu cuaderno la experiencia que viviste después de realizar esta actividad así:

-          Descubrí que…

-          Las actividades mentales que utilicé fueron las siguientes …..

-          Utilicé esta actividad mental porque…


4. Cambia las cosas de lugar: Al saber dónde está todo, el cerebro ya construyó un mapa. Por ejemplo, cambia el lugar la papelera, tu maleta de cuadernos, tu horario, tus zapatos, etc.;

Escribe en tu cuaderno la experiencia que viviste después de realizar esta actividad así:

-          Descubrí que…

-          Las actividades mentales que utilicé fueron las siguientes …..

-          Utilicé esta actividad mental porque…

5. Aprende algo nuevo: Cualquier cosa puede servir, aprende fotografía, cocina, yoga, estudia y aprende una palabra nueva cada día. Si te gusta, arma rompecabezas, tápate un ojo para que pierdas la percepción de la profundidad, por lo que el cerebro tendrá que confiar en otras vías. Realiza una actividad aquí sugerida y…

Escribe en tu cuaderno la experiencia que viviste después de realizar esta actividad así:

-          Descubrí que…

-          Las actividades mentales que utilicé fueron las siguientes …..

-          Utilicé esta actividad mental porque…

NOTA IMPORTANTE:

TU NOTA DE EVALUACIÓN CONSISTIRÁ EN EXPONER UNA DE LAS CINCO ACTIVIDADES QUE REALIZASTE DURANTE LA SEMANA. ESTA EXPOSICIÓN DEBES REALIZARLA EN FORMA CREATIVA.